“CNDH: El nuevo perfil del Ombudsperson” por el Dr. Abraham Daniel Manríquez Santiago

Columna Invitada

CNDH: El nuevo perfil del Ombudsperson

Dr. Abraham Daniel Manríquez Santiago

En México las elecciones de 2018 demostraron que la sociedad exige un esquema diferente de representación institucional. Los organismos autónomos del Estado Mexicano deben demostrar su verdadero valor: que no son un órgano burocrático que por su acción u omisión vulneran los Derechos Humanos (DDHH), sino que representan los intereses de las y los mexicanos.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) requiere un Ombudsperson que demuestre que cuenta con las capacidades necesarias y una total independencia del poder político. Este es, el reto del Senado de la República.

México ha sido agraviado y busca que sus instituciones tengan cambios de fondo.

La CNDH debe transformarse a las condiciones actuales, logrando el acercamiento constante con jóvenes y Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), en el reconocimiento y protección de los Derechos Humanos.

Como uno de los aspirantes a este cargo, considero que el Senado debe demostrar que su designación está por encima de cualquier cuota partidista o acuerdo político y, designar al perfil que demuestre su idoneidad a partir de sus capacidades, su plan de trabajo y acciones realizadas en beneficio de los DDHH.

Como licenciado en Derecho, maestro en Gestión Pública y doctor en Derecho por la UNAM, he trabajado de manera constante en proyectos de Derechos Humanos, tanto en el sector social, como en el público y privado, desde las OSC hasta el servicio público estatal y federal. He estado en todas las trincheras.

Sé de manera personal y familiar, lo que es enfrentarse a situaciones de vulneración a los DDHH. Desde ahí surge el interés legítimo en el apoyo e inclusión de las personas con discapacidad. Mi tesis de doctorado fue “Las personas con discapacidad y la protección social en México. La Salud.”.

Como presidente del Instituto Mexicano de Lengua de Señas, busco la plena inclusión de la Comunidad Sorda a partir del estudio, difusión e investigación de su lengua materna, así como el acceso a la educación, salud, empleo y demás derechos.

La CNDH debe transformarse, de un ente burocrático, a un organismo de puertas abiertas al ciudadano, para que cualquier persona, que haya sido vulnerada en sus DDHH, no se enfrente a una revictimización en su acercamiento a la Comisión, sino que encuentre en ella apoyo, solución, una efectiva reparación del daño y la no repetición de la misma situación.

Es una gran oportunidad para que la investidura del Ombudsperson recaiga en un perfil joven, experimentado, identificado con los grupos en situación de vulnerabilidad, con fuerte convicción personal; conocimiento y sensibilidad en el tema; con total independencia e imparcialidad, que apueste a la innovación y la tecnología para llegar al último rincón del país y con capacidad de diálogo que garantice la plena observancia de los Derechos Humanos.

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