“México no es el ´hermano Mayor´ en América Latina” por Fer Vázquez-Nájera

Mirada Política

Por Fernando Vázquez Nájera*

México no es el “Hermano Mayor” en América Latina

Resulta por lo menos contradictorio que para el Presidente López Obrador nuestro país esté retomando el liderazgo en materia de política exterior en la región latinoamericana y, al mismo tiempo, ejecute con aplomo la tarea encomendada por el gobierno del Presidente Donald Trump de ser el muro de contención para que los migrantes centroamericanos no lleguen a la frontera de México con los Estados Unidos. Ya lo había expresado con claridad el diputado Porfirio Muñoz Ledo a mediados del 2019: “Es inmoral el doble rasero de ambas fronteras. En la frontera norte pedimos que nos abran la puerta. Y en la frontera sur se nos pide cerrar la puerta para hacerle un oscuro favor a los Estados Unidos”.

No hay que olvidar el vuelco que dio el gobierno federal en tan solo unos meses de gobierno. Primero anunció las puertas abiertas a los migrantes, les garantizó paso seguro por el territorio mexicano e incluso les ofreció empleo en las futuras obras de construcción del Tren Maya en el sureste del país. Pero después, ante la oleada de migrantes centroamericanos tocando la puerta de los Estados Unidos, vino la amenaza de Trump de elevar aranceles a los productos mexicanos y entonces el giro de la política migratoria se consumó: tendríamos que evitar el arribo de migrantes a nuestra frontera norte y para ello se echó mano de la naciente Guardia Nacional y se destinaron efectivos de la Policía Federal al Instituto Nacional de Migración para cerrar los caminos de transito migratorio.

Como muchas otras cosas que al gobierno federal no le salen bien, se quiso justificar el endurecimiento de las medidas migratorias bajo el argumento de México no cierra sus fronteras, pero requiere ordenar el paso de migrantes, cuando resulta claro que no importaba el cómo detener los flujos de personas sino la efectividad para que los Estados Unidos recibieran menos solicitudes de asilo en su país.

De acuerdo con la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados[1] el número de personas solicitantes de refugio en nuestro país ha crecido en forma exponencial en los últimos 3 años. En 2013 sólo 1,296 personas presentaron la solicitud de refugio de manera formal. Para 2017 esa cifra se elevó a 14,619 personas; en 2018 a 29,630 y para 2019 alcanzó la elevada cifra de 70,302 personas. Es claro que la precariedad de la vida en las sociedades de los países centroamericanos genera una expulsión masiva de personas y familias que utilizan a México como paso para alcanzar el anhelado sueño de internarse en los Estados Unidos para mejorar sus condiciones de vida. Que no lo logren es la nueva tarea del gobierno que encabeza López Obrador. Como paliativo se ofrece precisamente la calidad de refugiado.

La CMAR registró la nacionalidad de las 70,302 personas que solicitaron refugio en México en 2019: 30,045 de Honduras; 8,991 de El Salvador; 8,677 de Cuba; 7,662 de Venezuela; 5,538 de Haití; 3,758 de Guatemala; 2,227 de Nicaragua; 558 de Colombia; 552 de Brasil; 512 de Camerún y 1,782 de otros países. La tasa de procedimiento resueltos positivamente de un modo u otro por el gobierno mexicano alcanza el 83% para los solicitantes de los 5 países que más solicitudes presentaron. Es obvio que el reto es mayúsculo y mucha gente se encuentra varada en plena frontera sur (Chiapas), diseminada en el territorio nacional y otra más en las ciudades fronterizas con puntos de acceso a los Estados Unidos.

Más que un hermano mayor cooperativo, México se comporta como un hermano mayor poco confiable, abusivo y que, en realidad, atiende más a lo que exige su vecino que a la solidaridad latinoamericana. El Plan para el Desarrollo de Centroamérica que ha impulsado el Secretario Marcelo Ebrard sigue siendo un conjunto de nuevas intenciones carente de los suficientes recursos financieros para volverlo realidad y ser un diferenciador efectivo para las familias centroamericanas que no encuentran razones para mantenerse en sus comunidades y prefieren emigrar, a pesar de los riesgos que representa cruzar el infierno en que se ha convertido México.

 

*Analista político.

[1] https://www.gob.mx/comar/articulos/boletin-estadistico-de-solicitantes-de-refugio-en-mexico-182244?idiom=es

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