El deporte, un aliado del TDAH escribe Roberto Acevedo en Butaca Alta

Butaca Alta

Por Roberto Acevedo

Tal vez usted ha escuchado de un niño “inquieto” en el salón de escuela de sus hijos o es padre de un menor que le cuesta mucho trabajo poner atención a una clase al grado que le recomiendan ir al médico o psicólogo para recibir ayuda profesional y al final descubre que su hijo o hija tiene algo que ha sido diagnosticado como TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad).

Es muy común que en las escuelas primarias cuando se detecta a un niño con este padecimiento lo primero que pasa es un rechazo de sus compañeros y maestros hacia el menor porque es difícil lidiar con alguien a quien le cuesta trabajo poner atención y muchas veces “rompe” la clase por esa misma condición porque se distrae con cualquier cosa.

Muchas veces son señalados como “niños problemas” y ese estigma lo arrastran hasta su vida adulta.

Una forma de controlar la hiperactividad y su déficit de atención es por medio de un tratamiento con medicamentos lo cual muchas veces limita al menor en su desarrollo porque lo disminuye de una forma muy evidente. Su “distracción” se ve neutralizada y hasta parece que están en modo “zombie” por su lejanía con todo su entorno.

Sin embargo, existe una mejor manera de abordar esta situación.

¿Le suena familiar los nombres de Michael Jordan, Magic Johnson, Simone Biles, Michael Phelps y Usain Bolt? Probablemente sí y más si uno sabe que son súper estrellas del mundo de los deportes con carreras impresionantes pero todos ellos comparten algo en común:  Tienen en mayor o menor medida TDAH.

Al revisar sus biografías uno se encuentra con situaciones complicadas durante su trayectoria escolar, incluso en algunos casos la escuela fue un martirio, pero hubo algo que hizo la diferencia… y eso fue el deporte en sus vidas.

No estoy diciendo que por el solo hecho de practicar una actividad deportiva un niño con TDAH va ser una estrella.

Lo que quiero decir es qué hay un camino para lidiar de mejor manera con este trastorno por lo que si usted tiene en casa en menor diagnosticado con TDAH y ve que los medicamentos lo controlan, pero lo disminuye; busque la manera de que haga deporte, cualquiera que sea, la idea es que tenga una mejor calidad de vida.

Quien quita y en su familia está la próxima estrella del mundo de los deportes.

Pasando a otras cosas.

Existe la expresión: “El miedo no anda en burro” y tal parece que la Federación Mexicana de Fútbol ya entendió el mensaje.

Esta semana  durante el partido de México contra Panamá, de la Concacaf  Nations League, fueron retirados del partido 30 personas que gritaron “puto” al momento del despeje de portería del equipo panameño.

Ojalá que esto sea el principio del fin de la mala fama de los aficionados mexicanos con respecto a ésta expresión.

La FIFA ya dijo que en caso de que México no ponga un alto a este “grito” corre el riesgo de perder puntos y con ello la posibilidad de ir al próximo mundial. A lo cual los dueños del fútbol mexicano no están dispuestos a perder el multimillonario negocio que significa que la selección mexicana vaya a una copa del mundo y si para eso hay que poner mano dura con los aficionados pues ni modo, porque van a hacer eso y más.  Falta ver si la gente en un corto plazo accede a tener un mejor comportamiento. Vamos a ver dijo un ciego.

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