Fer Vázquez-Nájera escribe sobre la: “La Desesperanza de México”

Mirada Política

Por Fernando Vázquez Nájera*

La Desesperanza de México

En mayo de este año, el periodista y exalcalde de Lima, Perú, Ricardo Belmond, calificó al Presidente López Obrador como una esperanza para Latinoamérica, le preguntó en una “mañanera” de qué madera estaba hecho para atreverse a enfrentar al neoliberalismo imperante en la región en los últimos 30 años. Paradójicamente, la semana pasada, el gobierno del otrora opositor al modelo neoliberal y ahora gobernante, firmó el llamado T-MEC, evolución del TLCAN, símbolo de la entrada de México al mundo neoliberal que, entre otras cosas, pregona un comercio con las menores barreras posibles.

Resulta significativo observar que después de un año de gobierno lopezobradorista, el sello populista convive perfectamente con el acuerdo cupular que mantiene con los empresarios más ricos del país. Como parte de su estrategia para alcanzar el triunfo electoral, tras dos intentos fallidos, la comunión con el poder económico vino de la mano del empresario Alfonso Romo, hoy jefe de la Oficina de la Presidencia y un entusiasta seguidor de los Legionarios de Cristo, admirador del Padre Maciel, como bien lo recordó el exsecretario de Hacienda, Carlos Urzúa. La otrora “Mafia del Poder” es el mejor aliado del Presidente Obrador, es tan importante como los 30 millones de votos que obtuvo hace año y medio para conseguir acceder a la Presidencia.

A un año de gobierno existen otros contrastes palpables como, por ejemplo, impulsar la austeridad y generar la mayor pérdida de empleos formales derivado del desmantelamiento de un tercio de la administración pública federal, junto a los recortes presupuestales y el apretón extremo a las instancias gubernamentales, órganos autónomos y los otros Poderes de la Unión. AMLO prometió a la clase empresarial no subir impuestos en la primera mitad de su sexenio, pero ni el crecimiento económico ni la recaudación de impuestos han sido la esperada, por lo que el gobierno federal ha tenido que echar mano del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP) en casi 150 mil millones de pesos, más de la mitad de lo que tenía este Fondo a principios del año, eso sin contar los recortes al presupuesto del primer trimestre del 2019, la austeridad a “raja tabla”, el despido de funcionarios que estuvieron en la nómina del gobierno anterior que alcanzan los 223 mil, el retraso en los proyectos de inversión, y un largo etcétera que, acumulado, hace que la economía del país no despegue, se desarticulen cadenas productivas, se pierdan empleos y los desempleados tengan que usar parte del dinero que está invertido en sus Afores para su retiro (11 mil millones de pesos retirados de enero a noviembre de 2019, 25 % más que el mismo periodo de 2018).

La esperanza de México, como reza el eslogan de MORENA al referirse a AMLO, está  siendo la esperanza del poder económico, de los grandes empresarios que, hasta ahora y con el impulso de la firma del T-MEC, ven protegidos sus intereses mientras que miles de familias viven la decepción de un gobierno que se dijo defensor de los pobres y que desarticula las endebles bases en que se sostenía la economía local: empleo precario, apoyos sociales como las estancias infantiles, comedores comunitarios que han desaparecido, así como el fin del financiamiento a organizaciones sociales para impulsar proyectos productivos, etc.

Lo más lamentable es que, como dijo el exalcalde de Lima, Ricardo Belmond, López Obrador es, en efecto, la esperanza de millones de hombres y mujeres, muchos de ellos le siguen con fervor casi religioso, otros observan y padecen las consecuencias de desatinos y sinrazón de un gobierno que los decepciona y lastima, mientras que otro tercio del país se encuentra en franca oposición a AMLO y a la 4T. Si la esperanza de un cambio positivo se derrumba (y encima lesiona los pilares de la democracia mexicana) prevalecerá el arrebato, la venganza y el desasosiego sobre la razón. Nada de ello ayuda a México.

 

 

*Analista político.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *