En la Mirada Política de Fernando Vázquez: “La elección interna de MORENA”

Mirada Política

Por Fernando Vázquez Nájera *

La elección interna de MORENA

MORENA ha sido siempre el instrumento de López Obrador para la movilización social y electoral. Participó como asociación civil en el proceso electoral de 2012 buscando desplazar la presencia de los partidos que lo postularon en ese año. Lo convirtió en partido político con registro para competir primero en 2015 y después en 2018 donde ganó e impulsó el triunfo en la mayoría de los distritos electorales. Hoy como partido en el poder se define como apéndice del gobierno, dependiente absoluto del liderazgo de AMLO.

El Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) no es un partido político al cien por ciento, es un movimiento que aspira a institucionalizar sus prácticas políticas y, aún en esa condición, pretende ser el “partido del Presidente” sin ser un partido de Estado, no porque no lo quiera, sino porque les falta mucho oficio político a sus dirigentes. En pleno proceso para renovar su dirección nacional, MORENA se debate entre modificar su estatuto para complacer a López Obrador o seguir con las reglas establecidas desde su fundación, para elegir mediante la celebración de congresos distritales y luego un Congreso Nacional a su nueva dirección.

Desde finales de agosto de este año MORENA comenzó su proceso interno para la renovación de la dirigencia nacional y la mayor preocupación consistía en validar su padrón de afiliados porque sería ese el instrumento con el se realizarían los 300 congresos distritales en todo el país. Unos cuantos días después de emitida ya la convocatoria interna de MORENA, el Presidente López Obrador “sugirió” utilizar un mejor método para decidir al próximo dirigente: una encuesta. Para Yeidckol Polenvsky resulta magnífica la “sugerencia” de AMLO y ahora quiere modificar el estatuto del partido y la convocatoria ya emitida, porque importa más las palabras desde Palacio Nacional que seguir las reglas internas.

Para Mario Delgado lo importante es “escuchar al Presidente”, a nadie más. Siguiendo los pasos de Humberto Roque Villanueva o Pedro Ojeda Paullada, o cualquier otro priísta fiel al presidencialismo, el diputado Delgado expresó hace unos días que el grupo parlamentario de MORENA “es la bancada del Presidente y legislaran sus acuerdos”, sin dudar y sin criticar. Por lo tanto, también apoya la realización, dice Delgado, de tres encuestas confiables y verificables como método para dirimir la competencia interna por la dirección de MORENA. Para ello su presencia mediática se ha incrementado y no dudará en utilizar su condición de coordinador del grupo parlamentario todo los posible hasta que tenga que pedir licencia para competir, lo que deberá ocurrir como máximo el 20 de octubre.

La aún Presidenta del Consejo Nacional de MORENA, Bertha Lujan, dejará su cargo el mismo día que el diputado Delgado para participar en el proceso interno. Con mucho menos presencia mediática, pero con un enorme trabajo organizativo a cuestas, Lujan Uranga pretende fortalecer el carácter del partido-movimiento que es la verdadera característica del actual partido en el poder. Madre de la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, y esposa del abogado laborista Arturo Alcalde Justiniani, la ex contralora del gobierno de la Ciudad de México con López Obrador tiene sus propias posibilidades de acceder al control nacional de MORENA, pero el método de encuesta no le ayudará, a menos que haya un pacto político previo.

La definición final para definir quién dirigirá parece depender más de las “sugerencias” del Presidente que de los miles de militantes y simpatizantes que MORENA tiene en todo el país. Lo cierto es que también esos seguidores son fieles a la palabra del político tabasqueño al que no le encuentran error alguno. Como dice AMLO, puede que la nueva dirigencia de MORENA se decida conforme a lo que diga su dedito.

* Analista político.

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