“Ni Salud ni Bienestar” por Fer Vázquez-Nájera

 Mirada Política

Por Fernando Vázquez Nájera*

Ni Salud ni Bienestar

El comunicado número 366 de la Secretaría de Salud del 30 de diciembre de 2019 dice en su título: “A partir del 1º de enero, el Insabi ofrece atención médica gratuita y sin restricciones. Los beneficiarios solo deberán presentar credencial del INE, CURP o acta de nacimiento.” [1] Es una muestra del tamaño de errores de comunicación social y de medias verdades a la población, que el gobierno de la 4T comete un día sí y el otro también.

Lo que se ha dicho en Palacio Nacional sobre el nuevo Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (INSABI) no guarda relación con lo que millones de personas afrontan todos los días en los hospitales y clínicas en todo México, donde los trabajadores del Sector Salud no saben cómo aplicar la nueva normatividad para la atención de la población y tampoco hay certeza en la condición laboral del mismo personal médico, de enfermería e incluso el administrativo.

Lo que ocurre con la nueva política pública de salud es la misma película que hemos visto de un gobierno que no sabe administrar ni gobernar. Para empezar, una nueva política de salud de esta magnitud no solo requiere un diagnóstico certero, también un plan de transición para dejar atrás un modelo que comenzó en 2003, con el que millones de personas ya estaban familiarizados; y un conjunto de reglas de operación, manuales y capacitación del personal administrativo y médico involucrado en la nueva política pública. Nada de ello estuvo listo para el pasado 1 de enero, por lo que los ex afiliados al Seguro Popular comenzaron a experimentar confusión y a recibir silencio o falsas respuestas por parte de los servidores públicos ¡que tampoco sabían qué hacer!

Después de 15 días de crítica intensa por la falta de certeza en la atención médica a la población que antes utilizaba el Seguro Popular, el Presidente Obrador terminó por aceptar que el “confía” que para el 1 de diciembre de 2020 ya sea una realidad la atención médica gratuita, incluidos los medicamentos proporcionados. El subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, afirmó el mismo día que se requieren cambios a la ley para brindar la plena gratuidad en el plazo que fijo el Presidente. Pero ¿por qué no se consideraron esos cambios en la reforma hecha apenas en noviembre pasado?

La Encuesta Nacional de Empleo y Seguridad Social de 2017 (ENESS) estimó que el 37.8 % de la población estaba incorporado al Seguro Popular, la ENESS de 2013 y 2009 reportaron una afiliación del 34.7% y 17.6%, respectivamente. Sustituir súbitamente un sistema de salud con 53 millones de afiliados por otro diferente, sin prever una transición planificada, controlada y supervisada, es precisamente lo que hizo la mayoría legislativa de Morena y otros partidos en ambas Cámaras del Congreso de la Unión, que dio por resultado las modificaciones a la Ley General de Salud y de la Ley de los Institutos Nacionales de Salud publicadas el 29 de noviembre de 2019 en el Diario Oficial de la Federación y que ahora descubren que necesitan volver a reformar para cumplir la promesa del Presidente Obrador de ofrecer servicios médicos gratuitos.

Todo sistema de salud en el mundo tiene un costo que es cubierto con dinero público o dinero privado. La pregunta concreta es ¿cómo va a financiarse el nuevo sistema público de salud de AMLO? Para 2020, todo el sistema de salud, incluido el IMSS y el ISSSTE, además del INSABI y los hospitales militares y de PEMEX, representan el 2.4% del PIB nacional, mientras que en Dinamarca o Canadá, que han sido utilizados como ejemplos por parte de AMLO, se destina más del 10% del PIB. Sin una Reforma Fiscal en serio, esta política pública será solo una ilusión, derechos imposibles de concretar en la vida real.

El deterioro del sistema de salud proviene de varios sexenios anteriores, basta recordar como Tabasco quedó prácticamente sin sistema de salud porque el gobernador priísta, Andrés Granier, desvió el dinero destinado a hospitales y clínicas quedando en puro cascaron las obras inauguradas. Y así quedaron 300 hospitales de distintos niveles al final del sexenio de Peña Nieto.

Ojalá la curva de aprendizaje y la etapa de transición al nuevo sistema de salud nacional derive en el anhelado bienestar de la población. Hoy eso no es una realidad y apunta a que en 11 meses no podrá serlo./a-partir-del-1-de-enero-insabi-ofrece-atencion-medica-gratuita-y-sin-restricciones

 *Analista político.

[1] https://www.gob.mx/salud/prensa/a-partir-del-1-de-enero-insabi-ofrece-atencion-medica-gratuita-y-sin-restricciones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *