EL CHIRRIÓN POR EL PALITO

Se le adelanta el otoño al PRD

Por Ulises Romero Cano

Al PRD se le adelantó el otoño. Se ha deshojado y quedará en ramas. Ahora, nueve legisladores abandonaron el barco con el argumento de que “ya no existe congruencia en la agenda” del sol azteca. El declive de este partido que nació en 1985 con una ideología de izquierda y con el tiempo se fue desvirtuando, a tal grado, de prostituirse con la derecha, tiene nombre y apellido: Jesús Ortega Martínez y sus huestes conocidos como “Los Chuchos”.

El nacimiento de la Revolución Democrática se convirtió en la alternativa para una sociedad que venía arrastrando el autoritarismo del hegemónico PRI. Su eslogan “La esperanza de México”, fue tatuado en las mentes de las clases más pobres porque por primera vez se sintieron representados; no se diga aquella generación de jóvenes, muchos,  de cuaderno bajo el brazo que no olvidaban la matanza del 68 y con esta  izquierda de amarillo y negro, que se vendió con ideales progresistas, incluso, alejada de la Iglesia totalitaria de doble moral, buscaban justicia.

Sin embargo, es alternativa política fue fugaz debido a que la autonombrada “esperanza”  se construyó de manera hibrida, como un Frankenstein, y la causa que 34 años después, se encuentre en terapia intensiva debido a que las diferentes corrientes que lo conformaron nunca se pudo dar una congruencia política. Sólo para que usted se dé una idea, 11 fueron las tribus que durante más de tres décadas y con la simulación de izquierda, mamaron del erario público:

Alternativa Democrática Social, Héctor Bautista; Foro Nuevo Sol, Vladimir Aguilar; Izquierda Democrática Nacional, René Bejarano; Democracia Social, Carlos Sotelo e Izquierda Renovadora en Movimiento, Pablo Gómez.

Empero, Militantes de Izquierda, Miguel Ángel Barbosa; Grupo Acción Política, sin dirigente; Red de Izquierda Revolucionaria, sin dirigente; Movimiento por la Democracia, sin dirigente e Izquierda Unida, sin dirigente y Nueva Izquierda, Jesús Ortega.

Esa última corriente, “Los Chuchos” con el paso del tiempo lograron apoderarse del partido y hacer un monopolio interno: Ellos o nadie. ¿Cómo? Los estatutos e ideales de “izquierda” los cambiaron como una “izquierda incluyente”—qué babosada—para pactar con la Santísima Trinidad: El PAN.

Ello, obligó y no es justificable, al fin política, a que Ortega y sus secuaces se desasiera de algunas corrientes, como la encabezadas por Barbosa, Gómez y Bejarano, las cueles, buscaron ahora el cobijo de Morena. Con lo que no contaba Don Chucho, es que Andrés Manuel llegaría al poder y el voto de castigo por haber pactado con la derecha, lo iban a dejar prácticamente sin representación en el Congreso de la Unión y al borde de la extinción.

Peor aún, que las elecciones ya pasaron y como en política no existe la palabra honestidad, pero sí, interés personal, integrantes del PRD siguen desertando con el pretexto de que “la agenda no tiene congruencia”, la realidad es que saben que el sol azteca ya no tiene futuro, que sus horas están contadas y el que se quede terminará como capitán del barco naufragando: ahogado.

El burladero

Como si tuvieran diputados para aventar arriba, el integrante de la Dirección Nacional Extraordinaria (DNE) Ángel Ávila en vez de buscar la unidad y reconciliación al interior de partido se puso digno y aseguró: “adelante, quien quiera irse del partido”. Esto, después de las debandada de nueve legisladores al considerar que el PRD ya perdió el rumbo.

Incluso, también,  desconoció a Raúl Flores García como dirigente de este instituto político en la Ciudad de México, toda vez que durante el XV Congreso Nacional Extraordinario se eligió a la nueva dirigencia conformada por cinco integrantes. Paradójico que en el partido de “izquierda” se peque de soberbia.

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