“El aciago 24-D y la perplejidad de Barbosa”, texto de Álvaro Ramírez V. de Parabólica.Mx

A Continuación, con autorización del sitio Parabólica.Mx y del Autor, reproducimos este interesante texto, sobre lo acontecido hace un año cuando se cayó el helicóptero de Moreno Valle y Martha Érika.

La crónica no tiene desperdicio, nos narra las horas cruciales del bunker barbosista con sus más allegados, de los cuales al paso del tiempo prescindió de ellos.

El aciago 24-D y la perplejidad de Barbosa

Piso 17 por Álvaro Ramírez Velasco

Aquella mañana del 24 de diciembre, el penúltimo lunes del año 2018, Heliodoro Luna Vite –a la postre ex secretario de Infraestructura del actual gobierno del estado– salió de la Ciudad de México con rumbo a Tehuacán, Puebla.

Con él viajaba desde la capital del país Carlos Bautista, “El Charly”, otro integrante del grupo compacto que había acompañado a Miguel Barbosa desde su llegada al Senado de la República, en el ya lejano 2012.

En breve escala por Puebla se les había unido Víctor Manuel Iglecias Parra, quien en ese momento recién había asumido la presidencia municipal de Zautla. También él había formado parte de ese grupo muy cercano a Barbosa y bautizado por el hoy gobernador, como de “Los Heliodoros”.

Los acompañaba también César Vite, escudero de muchos años de Heliodoro y su primo.

Iban camino a Tehuacán, en donde el entonces ex candidato a la gubernatura de Juntos Haremos Historia (Morena, PT y PES) pasaría esa Noche Buena con su familia.

Habían pasado también 16 días desde que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) había determinado, en una cerrada y muy controvertida votación, que era válida la elección de 1 julio de 2018, en la que la panista Martha Érika Alonso Hidalgo había sido proclamada ganadora por las instituciones locales, entre acusaciones de un descomunal y descarado fraude.

Se consumó así, lo que se ha conocido como “el fraude institucional”.

Desde la memoria, la historia narrada en primera persona por Heliodoro hace referencia a que “el jefe Barbosa” ya estaba muy sereno con lo ocurrido y, sin traicionar sus principios y la lucha del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), ya perfilaba nuevos escenarios y caminos.

“Sabía que no había más que hacer al respecto, pero que había que seguir la lucha desde otro frente, reinventarse. Estaba realmente tranquilo y hasta feliz en ese momento. Nada la perturbaba”, confió luego Luna a este reportero.

“Los Heliodoros” habían llegado pasado el mediodía a Tehuacán y, tras una breve espera en el jardín de la casa, María del Rosario Orozco Caballero –esposa del entonces ex candidato- les pidió pasar al despacho en que los esperaba Barbosa, quien recién despachaba a otro grupo de visitantes.

Pan de Huauchinango y otras viandas eran el regalo que “Los Heliodoros” llevaban “al jefe”.

En la casa, recuerda uno más de ellos, no había mucha gente. Pocos habían ido a darle el abrazo navideño a Luis Miguel Barbosa.

Pero efectivamente, el oriundo de San Sebastián Zinacatepec, estaba de buenas y agradeció el pan huauchinanguense, por el que –dicen- tiene una debilidad especial.

La conversación comenzó amena. Heliodoro le comentó que había ya aceptado hacerse cargo del área presupuestal de la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal.

Miguel comentaba que había que construir un nuevo derrotero, tras lo ocurrido. Había planes y mucho más por delante.

No habían pasado muchos minutos, cuando se supo la noticia.

El helicóptero Agusta A109S Grand, matrícula XA-BON, en el que viajaban Alonso Hidalgo, su esposo el senador Rafael Moreno Valle Rosa y tres personas más se había desplomado en campos de cultivos del municipio de Coronango, sin dejar sobrevivientes.

El estupor invadió por varios minutos a la casa entera.

El cruce de llamadas confirmó los datos.

El rostro de Barbosa –recuerdan los testigos- se descompuso por completo.

El azoro era una densa niebla que invadió al grupo que conversaba de un futuro distinto.

“Los Heliodoros” entraban y salían del despacho de Barbosa.

El ahora gobernador de Puebla tomaba las llamadas de programas de radio y televisión que pedían sus impresiones.

La casa, con “ese jardín tan bonito” de Tehuacán, de pronto se vio repleta de gente.

Del mediodía de ese 24 de diciembre (24-D), el penúltimo lunes de 2018, a la primera tenue oscuridad de esa noche, muchos llegaron al lugar, sin ser convidados, sin saber bien a qué, tal vez en busca de noticias.

Barbosa, recuerdan los testigos de esa tarde, instruyó respeto al momento, a los deudos y a los fallecidos.

Que nadie se adelante, que nadie sea imprudente, pidió a sus cercanos.

Así, oscureció. Barbosa mismo le dijo a Heliodoro que mejor regresara ya a la Ciudad de México con Bautista. A Víctor Iglecias le deseó muy buen regreso a Zautla.

El pan de Huauchinango, ese por el que Barbosa siente una especial debilidad culinaria, quedó en alguna mesa, de ese lunes, de esa tarde.

El resto es historia conocida.

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La Redacción.- Helidoro Luna Vite estuvo al frente de la Secretaría de Infraestructura, las intrigas palaciegas le impidieron terminar sus gestión.

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